Se ha acabado el mes de Diciembre, con el que este blog ha cumplido su primer aniversario, pero también ha sido el motivo de que nos hayamos despedido del año 2017. Nos encontramos en el primer día del 2018 y en este momento quiero dar las gracias a todos los que os habéis estado asomando a estas "páginas" para leer lo que se me ocurre escribir y publicar. Por supuesto muy especialmente a los que puedo considerar mis seguidores y a los que sois capaces de ponerme un comentario que me anima a seguir con el objetivo que me marqué en sus inicios.
Hoy, con este cuento, retomo los relatos infantiles que había dejado un poco olvidados últimamente.
¡Espero que os guste cuando lo leáis!
Julita
¡Espero que os guste cuando lo leáis!
Julita
Se acabó el curso y las vocales y las consonantes…
Antes de continuar os tengo que preguntar si todos las conocéis, me
refiero a las vocales y a las consonantes, porque si no es así habrá
que pedir a los profesores que os las enseñen.
Ahora puedo deciros que las vocales son: la A, la E, la I, la O y la U pero las
consonantes son muchas, ¡nada menos que 22! y no puedo nombrarlas a todas ya
que esta historia se haría muy larga.
Bien, pues las vocales y las consonantes, pensaron que en el colegio
ya no las iban a necesitar tanto, así que, como siempre han sido muy amigas, ya
que tienen claro que se necesitan unas a otras para formar las palabras, se les
ocurrió la idea de ¡jugar un partido de fútbol!
¡Como lo pensaron, lo hicieron! ¡Enseguida se pusieron manos a la obra!
Lo primero que necesitaban era un balón, por eso la A y la B que son las
primeras y las más responsables, se fueron en busca de los Signos Ortográficos…
Aquí volvemos a tener un pequeño problema, porque creo que los conocéis,
pero por el nombre seguro que no os suenan nada, os diré que son el punto, la coma, el acento… y muchos
más… ¿Ahora sí que os acordáis de ellos verdad? …
¡Vale!
La A y la B hablaron con el punto,
porque es el que tiene la forma más redonda y cómo era de esperar, no hubo
ningún problema, al contrario, enseguida estuvo de acuerdo en jugar con ellas,
¡a quién no le gusta jugar al fútbol!
De paso, invitaron a todos los demás a que acudiesen a verlo.
Ahora había que formar los equipos, pero claro, las vocales únicamente
son 5 y las consonantes 22, no podían jugar un partido con los equipos tan
desequilibrados, así que decidieron que seis de las consonantes se pasarían al
equipo de las vocales, de esa forma serían 11 en cada equipo, el resto quedaría
en el banquillo para sustituir en caso de que fuese necesario.
Así
que la B se dirigió a todas sus
amigas:
─ ¡La que quiera formar parte del equipo de
las vocales que lo diga!
El
silencio fue absoluto, estaba claro que ninguna quería formar parte del equipo
contrario. Pero como no podía ser de otra forma, porque si no se equiparaban no
podrían jugar, de nuevo la B tuvo
que tomar la palabra:
─ Está bien, ya que voluntariamente no se
va a conseguir nada, seré yo la que decida quien de vosotras tiene que
cambiarse. A ver, las que vais después de mí, hasta llegar al número 11, o sea
hasta la N, jugareis en nuestro
equipo, las siguientes, o sea la Ñ, la P, la Q, la R, la S y la T en el equipo de
las vocales, el resto quedarán en el banquillo hasta que sean necesarias.
Pero claro, tanto las que ella había decidido que pasaran al otro
equipo, como las que había dejado de reserva, se dirigieron a ella muy
enfadadas:
─ ¿Y tú por qué no te quedas sin jugar o te
pasas al equipo de las vocales?
─ Porque yo soy la primera y la que lo ha
decidido, también soy la que normalmente tiene que tomar las decisiones, así
que además seré la Capitana del
equipo y entre la A y yo
coordinaremos el partido.
Después de mucho protestar y renegar, por fin consiguieron empezar a
jugar, pero fue un gran lío, porque las consonantes le pasaban la pelota, o sea
el punto, a la A pensando que era la H y
las vocales hacían lo contrario, se lo pasaban a la H pensando que era la A.
Hubo que parar el juego para poner orden. Así que la B tomó la palabra de nuevo y les dijo:
─ Bien, hay que encontrar una solución a
éste lío y creo que lo que deben hacer es quedarse sin jugar y que salgan dos
del banquillo.
Pero claro, ninguna de las dos estaba de acuerdo con esa solución, la A fue la primera en hablar:
─ No puedo dejar de jugar, soy la Capitana
de mi equipo y tengo que dirigir a las demás.
─ ¡Siempre hacéis lo mismo conmigo! ─dijo
la H─ Como no tengo sonido pensáis
que no puedo hablar y me dejáis a un lado, pero esta vez quiero jugar como las
demás.
─ ¡Eso no es totalmente cierto! ─habló de
nuevo la B─ Tú sabes que formas
parte de nosotras y que te utilizamos siempre que pensamos que nos haces falta.
En fin, habrá que arreglarlo de otra forma…
Se
montó un gran jaleo, las vocales lógicamente no querían que la A dejase de jugar. A las consonantes
les daba lo mismo, porque si no jugaba la H
jugaría una de las que estaban de reserva, pero todas querían dar su opinión
alzando la voz ¡la verdad es que les encantaba armar jaleo! Por fin la B consiguió que callaran todas y dijo:
─ Está claro que he cometido un error, no
pueden jugar en equipos diferentes, así que lo que vamos a hacer es cambiar a
la H al equipo de las vocales y la Ñ pasará al nuestro, de esta forma les
dará lo mismo pasar el balón a una u otra y para nosotras también estará claro.
Reanudaron el partido, pero cada vez que una hacía una falta, la
cambiaban por la siguiente que estaba en el banquillo, de esta forma ¡pudieron
jugar todas! y fue ¡todo un éxito! ya que acabaron en empate, por lo que se
felicitaron mutuamente. Quedaron de acuerdo para volver a jugar otro partido
sin que pasase mucho tiempo. Por supuesto, en los siguientes
cambiarían la composición de los equipos para que no fuesen siempre las mismas
las que empezasen el juego, eso sí, las únicas que no iban a cambiar nunca eran
la A y la B, pues de algo les tenía que valer ser las más primeras de sus
grupos.
¡Ah, se me olvidaba! El punto
se fue con sus compañeros al acabar el partido, pero no sin antes decirles que
le llamasen cada vez que volviesen a jugar.
Julita San Frutos©

6 comentarios:
Muy bien, Julita.
Nos lo lees en el próximo taller? Ya sabes que a las compañeras les gusta escuchar, además de leer, tus relatos.
Un saludo.
Gracias Carmen, yo creía que este cuento ya lo había leído, lo leeré cuando quieras.
Este relato es muy gracioso y estoy segura de que ayudará a los niños a conocer mejor las letras ya que es más fácil aprender con humor.
Gracias Experiencia por tus ánimos y como tú, espero que sirva a los niños, si no para aprender, al menos para entretenerse.
Hola y feliz año nuevo. Muy divertido y como muchas veces nos cuesta ponernos de acuerdo aunque sea para algo jovial. Al final siempre se pueden alcanzar soluciones buenas para todos
Saludos
Si Vegano, feliz año nuevo y como digo en la imagen, si hablamos y comentamos podemos conseguir muchas más cosas, el problema está en no hacerlo. Un abrazo.
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