Aunque se pudiera pensar que este mes no iba a publicar, no es así, me he retrasado un poco, pero aquí estoy de nuevo y en esta ocasión como en otras muchas, la palabra Fortuito fue la que nos propuso, en un momento dado, nuestra profesora de Escritura Creativa y este es el relato que se me ocurrió a mí.
Que lo paséis bien leyéndolo.
Julita
Supongo que todas las cosas que nos ocurren tienen una razón de ser pues, al analizarlas, nos damos cuenta de que si hubiesen sido de otra manera las consecuencias se hubieran ido derivando por caminos diferentes.
Pero dentro de toda esa razón, hay momentos que pueden ocurrir de forma fortuita y eso fue lo que me ocurrió, en cierta ocasión, en que me encontraba refrescando mis pies en un riachuelo que transcurría plácidamente por los vericuetos de la montaña que me había propuesto coronar.
Era mucho el camino que ya había recorrido y mis pies, dentro de las botas de montaña, me pedían a gritos un descanso, pues estaban a punto de no tener cabida dentro de su habitáculo.
Me senté en una roca y deposité a la derecha la mochila que descargué de mi espalda, no menos dolorida que mis pies. Al descalzarme noté el suspiro de mis apéndices y no pude evitar pedirles perdón por no haber sido consciente de su necesidad.
El frescor del agua recorrió todo mi cuerpo haciéndome sentir un placer indescriptible. Cuando habían pasado escasamente unos pocos minutos, noté como algo se aferraba al dedo gordo de mi pie izquierdo, succionando con avidez.
Comoquiera que el líquido elemento de aquel lugar era totalmente cristalino, no tuve problema en observar que se trataba de un pez que, seguramente, había confundido mi dedo con algún elemento comestible.
Mi primer pensamiento fue atraparlo y volver a casa con él como un trofeo, pero como no puedo evitar ser una sentimental, busqué en la mochila un plátano que había cogido esa mañana para paliar el hambre que estaba segura me agudizaría para, de esa forma, tratar de engañarle y hacerle soltar la presa, cosa que por otra parte me iba a resultar imprescindible hacer si quería continuar con mi camino.
